Bitácora de lecturas

Santiago Llach

Flaperas y filósofos #2

Hola, ¿cómo están?   Espero que hayan podido arrancar con la lectura de Flaperas y filósofos, y si no es así que este mail les sirva como incentivo. Hoy voy a referirme sobre todo a los dos primeros cuentos de los ocho que tiene el libro, intentando no spoilear.   El joven Fitzgerald, un poco como Balzac, tiene una idea titánica y maníaca de la literatura. Escribe sin parar, con un afán de conquista, obsesionado por la necesidad de dinero, que entre otras cosas era lo que le permitiría ser aceptado por alguna de las “socialités” (chicas elegantes) con las que deseaba…
Leer más
Santiago Llach

Flaperas y filósofos #1

Hola, ¿cómo están?   Será un placer para mí entablar con quienes quieran sumarse una conversación (que espero no sea unidireccional) en torno a Flaperas y filósofos, un libro que no necesita mi recomendación pero que elegí con un entusiasmo cuya medida es difícil de exagerar cuando desde el Club Carbono me pasaron la lista de títulos posibles. Amo a Francis Scott Fitzgerald, y espero en estos cuatro mails transmitir ese amor y ese entusiasmo. Aunque, al mismo tiempo, temo que si me excedo en el entusiasmo la cosa termine en decepción. Lo que se hypea decepciona; es un mal de esta…
Leer más
Eugenia Almeida

Desierto sonoro #4

Más de una vez la novela propone una suerte de inventario sonoro. Y en eso también el libro es un dispositivo que dispara memorias pero también percepciones nuevas. El oído se despierta y se maravilla. La memoria trae lo propio. Hago un pequeño inventario. El ruido de las cartas cuando la tía Antonia mezclaba antes de repartir. El zapato del tío Héctor rozando el interior del bote en el Paraná. El último sorbo de mate que alguien amado toma en la cocina, de madrugada. La caída de la ficha que durante el siglo pasado debíamos poner en los teléfonos públicos…
Leer más
Desierto sonoro #3
Eugenia Almeida

Desierto sonoro #3

Esta historia es también una celebración de la lectura. La lectura como refugio, como rescate, como conjuro, como un pase que protege de los peligros. La familia escucha audiolibros mientras viaja. Guardan en las cajas que llevan en el baúl libros que funcionan como brújulas distorsionadas. No te llevan a tu destino inicial. Pero el lugar en el que te dejan es donde el sentido se revela. O se rebela.   ***   En Desierto sonoro hay muchos libros mencionados, citados, entramados en la historia. Pero hay uno más presente que los otros: "Elegía para los niños perdidos".   No quiero…
Leer más
Eugenia Almeida

Desierto sonoro #2

En esta historia el desierto es un personaje más. No. No es eso. La distancia es un personaje. El espacio o el tiempo entre una cosa y otra. El trayecto que debe recorrer el sonido para llegar a nuestros oídos. ***   Cada vez que en la novela se habla de los paisajes sonoros y de los sonidos que no advertimos pienso en John Cage.   El compositor estadounidense alguna vez contó que en 1951 visitó la cámara anecoica de la Universidad de Harvard. Se trata de un habitáculo que está absolutamente aislado de toda onda sonora. Se supone que…
Leer más